Elegir un curso de francés para principiantes online tras meses de dudas

2026.07.21
Elegir un curso de francés para principiantes online: cuaderno de apuntes de una estudiante autodidacta en Trujillo

Tengo el cuaderno abierto en una banca del campus de la Universidad Nacional de Trujillo, entre una clase y la siguiente, y no sé en qué idioma escribir primero. A un lado están los apuntes de coreano, con trazos que ya me salen casi solos; al otro, una página en blanco para el francés que recién estoy probando. Elegir un curso de francés para principiantes online tras meses de dudas no fue algo que decidiera de un día para otro: llevaba un rato dándole vueltas a si una estudiante autodidacta como yo, que ya viene aprendiendo idiomas por su cuenta, podía meterle uno más a la lista sin que se le crucen los cables.

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Aprender idiomas por mi cuenta: dos maneras de arrancar

Resulta que hay 321,000,000 de personas hablando francés en el mundo, y yo, hasta hace poco, no pasaba del saludo básico. Con el coreano probé de todo antes de encontrar una forma que me funcionara: en algún momento vi tutoriales de gramática coreana en inglés pensando que iba a ser más claro, y terminé más perdida que al principio, porque ni el inglés técnico ni la gramática coreana me quedaban del todo claras al mismo tiempo. Con el francés no quería repetir esa misma trampa, así que antes de arrancar me puse a comparar dos maneras distintas de entrarle.

Celular con un curso de francés para principiantes abierto mientras una estudiante autodidacta aprende idiomas en un descanso de la cafetería

Curso con estructura o aprender por mi cuenta, otra vez

Ya me sé el Hangul de memoria, letra por letra, porque empecé copiándolo en un cuaderno barato hasta que se me quedó sin pensarlo. El francés, en cambio, viene con 6 niveles del Marco Común Europeo que de entrada se sienten como una escalera enorme cuando recién estás parada en el primer escalón. Lo que ayuda un poco es que varias palabras se parecen al español, algo que con el coreano nunca tuve de regalo.

El curso de coreano que pagué al inicio nunca fue el protagonista de mi aprendizaje, más bien puso el orden que me faltaba entre tanto video suelto de YouTube; la gramática de verdad se me quedó viendo doramas con subtítulos, no memorizando reglas sueltas en una lista. Por eso, cuando encontré Francés de Cero a Pro, no lo vi como la solución completa, sino como ese mismo tipo de orden que necesitaba. Estuve dudando entre ese y Francés peape, que se veía más enfocado en situaciones de viaje, y por un rato no supe si en realidad necesitaba un curso o si podía arreglármelas sola otra vez, como al principio con el coreano.

Comparación de apuntes de coreano y francés para principiantes en el cuaderno de una estudiante autodidacta

Lo que el coreano ya me enseñó sin que me diera cuenta

Con el vocabulario coreano, lo que se me quedaba más era lo que aparecía metido en una frase, no lo que repetía suelto de una lista, y con el francés estoy tratando de hacer lo mismo en vez de memorizar palabras sin contexto. La pronunciación la corrijo sola, grabándome con el celular y comparando después, sin haber pisado nunca una academia, y quiero probar algo parecido con los sonidos vocálicos del francés que no existen en español. Las páginas de mi cuaderno de coreano ya casi no cierran bien de tanto que he escrito encima, se ondulan un poco en las esquinas, y ahora comparten mesa con un lapicero nuevo para las palabras en francés.

Los niveles de formalidad del coreano todavía me hacen dudar un segundo antes de escribir, según a quién le esté hablando, y las expresiones informales que uso con mis amigas por chat no tienen nada que ver con las que salían en el curso pagado. El japonés que coqueteo por el anime tiene un alfabeto que se siente completamente distinto al hangul, así que procuro no mezclarlos en la misma sesión de estudio. Se me quedó grabada una tarde con Naver Papago abierto en el celular, buscando cómo se escribía una palabra que ya sabía de memoria antes de terminar de teclearla, y ese tipo de momento es el que ando buscando ahora también en francés. Tengo una amiga que entrena taekwondo los sábados en el parque y dice que a ella le sirve repetir el mismo movimiento mil veces hasta que el cuerpo deja de pensarlo; a mí me pasa algo parecido con las palabras que repito hasta que dejan de sonar raro en la boca.

Estudiante autodidacta practicando francés para principiantes con una película subtitulada

Comparando cómo empecé el coreano con cómo estoy probando el francés

Había estado leyendo sobre mi rutina para estudiar coreano trabajando y terminando la universidad y me di cuenta de que si pude sostener eso a paso lento pero seguido, entre el trabajo y las clases, también podía meterle un rato al francés sin que se sintiera como una obligación más encima. No necesitaba sentirme experta al día siguiente, solo necesitaba empezar de una vez.

Estuve leyendo sobre aprender francés peape para comunicarte en situaciones reales de viaje, pensando en frases que pudiera usar de una sin pasar antes por toda la gramática, mientras que Francés de Cero a Pro lo dejé para cuando me atoro con algo más técnico. El francés tiene sonidos que no existen en español, parecidos en algo a los matices que encuentro cuando practico cómo usar las partículas de coreano para principiantes y trato de que la entonación no suene forzada.

Cuándo elegir estructura y cuándo soltarte sola

Si lo que te falta es orden para no perderte entre tanta regla suelta, ahí es donde un curso con estructura como Francés de Cero a Pro cumple su parte, aunque sea solo para resolver las dudas técnicas. Si lo que buscas es soltar la lengua rápido para un viaje o una conversación puntual, tiene más sentido partir de frases reales que memorizar la gramática completa desde el inicio. A mí me terminó sirviendo tener un poco de cada lado: uso el curso cuando me atoro con algo técnico, y dejo que el resto del idioma me entre por películas y música, igual que pasó con el coreano. No hace falta escoger un solo camino para siempre, solo el que te ayude a no quedarte trabada en la duda y a abrir de una vez el primer módulo.